Toda persona llega tarde o temprano a la conclusión de que la vida se orienta a satisfacer las propias necesidades. De ahí que existan quienes con nada son felices y quienes con todo son infelices.
Sin embargo en un mundo de opciones enfrentadas lo difícil es saber que necesidades son las realmente dignas de satisfacer. Así la valía de la Humanidad se halla en las metas que se traza y sus esfuerzos por conseguirlas.
A diferencia de las películas y los cuentos, en los que se alcanzan los sueños a golpe de deseo, en la realidad los humanos debemos aprender y luchar por conseguirlos, y aunque a veces los logros alcanzados, nos hacen olvidar el camino andado, y nos sentimos dioses con ese extraño poder de la libertad sin límites ni razón, el olvidar el pasado nos hace de nuevo humanos.
Y es que no debemos olvidar, que tantas veces la Moral de unos pocos en situación de Poder, via la religión, la presión social del 'qué dirán', el propio aparato coactivo del Estado, (el Derecho, incluido el penal), y en si todos los medios e instrumentos al alcance del Fuerte, se ha usado para imponerse a todos, para oprimir a las gentes, aplastar cualquier posible oposición que los amenazase, a ellos y su poder, y, en definitiva, para satisfacer sus intereses y sus deseos frente a los individuos libres, que impotentes perdieron su Libertad. Y tuvieron que volver a luchar, unirse y luchar una y otra vez, contra los poderosos, y derramar sangre por una Igual Libertad para Todos.
No obstante, el logro efímero del sueño de una Igual Libertad para Todos, se suele transformar rápidamente en la necesidad de la Libertad Absoluta de todos, filosofía que ya no es compatible con la Justicia, y en aras de evitar que nadie atente contra nuestras sagradas e inalienables cotas de Intimidad personal y moral, unimos al Liberalismo el Individualismo y concluimos:
Que en la actual filosofía del sistema sólo es Verdadero lo que puede ser demostrado empírica o lógicamente como tal y el resto es Falso;
Que la Moral es sólo opinión y, finalmente, que todo es relativo, ya no existe ni el Bien ni el Mal, sino lo que beneficia o perjudica, y únicamente cada individuo puede analizarlo y decidirlo individualmente dentro del sistema legal;
Que sólo el individualismo es el motor y la motivación que mueve al hombre hacia el progreso; sin la libertada de empresa la Humanidad se vuelven apática, solo la ley del mercado y los intereses crean la verdadera energía del avance, hacia el bien común, de la sociedad.
De esa manera nuestra Sociedad, nuestra Cultura y nuestra Civilización, las tres con Mayúscula, es este zoológico de personas donde reproducimos, en cautiverio, las leyes de la naturaleza, la del más fuerte, donde no existe moral ni valores porque son opinión, que lo que verdaderamente ocultan son intereses, que es lo que realmente existe en el corazón de los pobres humanos.
Por ello, lo único importante es la libertad del individuo, pues más vale estar solo que tener que dar explicaciones de tus actos.
Y abolimos la incómoda ley de la Moral, la Conciencia y los Valores, pues coartan nuestras libres decisiones y nos hacen sentir culpables y obligados más allá de lo que dicen las leyes, las únicas normas que deben regir nuestra conducta pues son fiel reflejo y resultado de la confluencia de los poderes e intereses, decididas por la mayoría que habita, domina, un territorio más allá del Bien y del Mal según criterios de eficacia y eficiencia económica. Donde la Solidaridad se convierte, confunde, en Caridad, y los Críticos en Inocentes Soñadores Utópicos de lo Imposible. Amén.
Y así, aprendiendo y luchando hemos alcanzado las más altas metas de lujo y confort para quien más lo merece, yo mismo, para al quedarnos allí un rato a solas con nosotros mismos en la paz de nuestra cumbre, encontrándonos con nuestra propia miseria, por parafrasear a Marx, Groucho por supuesto, el otro murió, dándonos cuenta que en nuestra libertad e individualismo florece la soledad de una vida vacía, oculta por nuestro afán consumista y superfluo que necesitamos mantener a toda costa por el bien del sistema, y para mal del Planeta, de la Vida y de la Naturaleza.
Y es que todo en nuestra historia ha sido alguna vez malintencionadamente usado, pero eso no debe confundirnos entre lo malo en si y el mal uso de lo que no es malo, "que no es el placer pecado, sino la intención que habita en el corazón de los Hombres" (Gibran).
Pero entre la Moral sin Libertad y la Libertad sin Moral hay quien aún se empeña en encontrar el término medio, donde no todo es blanco o negro, allí donde la gente 'sabe convivir' según normas establecidas con buenas intenciones en el corazón, sin renunciar a una vida en comunidad basada en el Respeto y la Igual Libertad, donde no sentirse solo y cansado de luchar, para subsistir, en un todos contra todos, donde encontrar un fin y un sentido al trabajo diario más allá de la consecución de bienes materiales, una vida donde sentirte Útil, una vida donde no sea una carga la Solidaridad debida, sino un alivio, que esa carga te enorgullezca y aporte la felicidad que conlleva colaborar con los demás.
Y todo ello sin renunciar a la Libertad, a la libertad de cada uno para escoger, para escoger lo que crees tu vida más eficiente en un equilibrio entre tú y los demás, libertad entre placer y deber, entre dar y tener, deseo y responsabilidad, Libertad y Solidaridad, entre lo que se quiere defender y contra lo que se quiere luchar.
Un equilibrio, una Sabiduría, que no se adquiere sino con la Doma de nuestro espíritu Salvaje y Libre, mostrándole la felicidad que reporta compartir y ser solidario en nuestras decisiones, trabajando en pro de la Igualdad, la Libertad, la Solidaridad y la Justicia.
Pero la Justicia no es un conocimiento que se adquiera tras una investigación neutra que arroje un saldo de conclusiones Verdaderas o Falsas demostrables empírica o lógicamente aceptadas por todos a priori. La Justicia se descubre a través de la convivencia, se concluye de la experiencia de una comunidad que convive con un ideal de vida en común basado en las buenas intenciones de sus miembros: el Bien de Todos.
Y a partir de ese diálogo y acuerdo en las diferentes intenciones, surgen los preceptos y normas considerados y aceptados por nosotros mismos como justos de seguir y obedecer, pues se establecen con la intención de que a todos beneficien y nadie perjudiquen, meta que es como el concepto de infinito, un concepto hacia el que se tiende sin alcanzarse más que en la mente, fantasía o imaginación. Es el lugar hacia donde "deberían" inspirarse siempre todos nuestros actos aunque nunca se lograse alcanzarla.
Hay quien teme que la Utopía es locura,
hay quien sabe que la realidad el la Locura.
Y allí, en la tierra de los sueños, donde lo imposible,
es tan solo, la antesala de lo posible, habita el Loco.
El loco




