sábado, 28 de mayo de 2011

Actuemos. Por la Dignidad Humana.

Toda persona y comunidad concluye, tarde o temprano, que su existencia se orienta a satisfacer las propias necesidades.

Sin embargo en un mundo de opciones enfrentadas lo difícil es saber que necesidades son las realmente dignas de satisfacer. Así la Dignidad de la Humanidad se halla en las metas que se traza y sus esfuerzos por conseguirlas. De ahí que existan quienes con nada son felices y quienes con todo son infelices.

En nuestra Historia, los sueños de Libertad y Justicia no se han alcanzando a golpe de deseo, los humanos debemos aprender y luchar por conseguirlos. A veces los logros alcanzados, nos hacen olvidar el camino

Con el tiempo, la libertad obtenida condena al olvido los Valores en la que fundamos nuestra lucha por conseguirla, perdiendo su dignidad, y olvidando, quienes son libres, su responsabilidad. Sí, la libertad conlleva que, quien se encuentra en situación de Poder puede, a través de los medios e instrumentos a su alcance, mayores cuanto mas poderoso, imponerse, dominar, a parte de su comunidad . Y debe aceptar la dominación de otros.
No obstante, como somos libres, podemos elegir:
Podemos elegir estar entre los fuertes, entre los que ostentan poder y, respetando las reglas del juego, según nuestra altura en el escalafón, detentar poder, y utilizar también esos medios, e imponernos a otros menos fuertes, eso si, siempre y cuando respetemos el vasallazgo debido a los mas poderosos. Podemos formar parte de la jerarquía y el juego del poder.
O podemos elegir estar entre los débiles, entre los que no ostentan ningún poder, entre los desposeídos, entre los que no pueden cambiar nada, y resignarnos .

Esa es una primera elección, la segunda elección es cómo nos comportamos, cómo debemos comportarnos en el lugar que ocupamos. Lo “normal”, perdón, “habitual”, es seguir el refrán, allá donde fueras haz lo que vieras, y ese es nuestro hábito, nuestra norma.

Sin embargo, de vez den cuando, alguien grita: ¡Esto no puede ser!, ¡Esto es una Injusticia!, ¡Indignaos!!, y todos nos Indignamos, pero quienes, ¿los débiles?: NO!!, Hoy por Hoy los débiles están resignados, porque resignación es incompatible con indignación, y esa suerte tenemos, porque cuando un dominado se indigna lo único que puede hacer es romper las cadenas de su dominación, y los débiles, Hoy por Hoy, no saben que Marx está muerto y enterrado.


Siempre resulta curioso que nos indignemos los fuertes, y más curioso las razones:

Razón Egoísta: Nos indignamos con el funcionamiento del sistema porque perjudica los intereses del indignado que se siente dominado:

Nos indignamos con los que aprovechan las normas de los paraísos fiscales, que no pagan impuestos, atacan nuestros mercados financieros, nuestra economía, crean burbujas, bonos basura, Activos contaminados, afectan a nuestros bancos, y ahorros, y no hay crédito para refinanciar nuestros prestamos, perdemos las casas, y lo pagan los de siempre. Mientras los poderosos cada vez mas poderosos, decimos.

También nos indignamos con los que no respetan los derechos sociales y trasladan las industrias a lugares donde no existen los derechos de los trabajadores. Entonces dejamos de ser competitivos, tenemos que reducir los costes sociales y perdemos nuestros derechos. Nos indigna que se ponga en duda la seguridad social y que todo el coste recaiga en los menos fuertes.

Y los que no respetan el medio ambiente, y contaminan, o usan redes de arrastre destruyendo el fondo marino, o energía nuclear, y sus productos son más baratos que los nuestros, perdemos competitividad, y reducimos más los sueldos.

Sin sueldos, ni crédito, ni protección social, nos indignamos con el sistema. Un sistema que permite que existan territorios ocupados, hambre en el mundo, Desastres ecológicos.

Otros se indignan con los que no respetan las normas democráticas, no respetan el debate de las ideas, y pretenden desestabilizar el sistema por la fuerza con el terrorismo. Pero cuidado, no todos los terrorismos son iguales, la indignación del débil es el terror, porque es su única arma. Aunque evidentemente otra cuestión es si todos los terroristas son débiles indignados, o sus motivos son diferentes y su terror injustificado.


Razón altruista: Nos indignamos con nosotros mismos porque el funcionamiento del sistema perjudica a otros, los que sentimos que están dominados.

Nos indignamos por la pobreza, por la falta de Derechos Humanos, por el medio ambiente en que deben vivir los desheredados de la tierra, por los que pierden sus casas y sus trabajos, por las mujeres sometidas, por los niños que no pueden jugar ni tener educación, por los que mueren de hambre.

Nos avergüenza nuestra indiferencia, nuestra pasividad, nuestra responsable resignación, nuestros presupuestos que no hacen nada por cambiarlo.

Y un día decimos basta. Y decimos basta para evitar que el Péndulo de la Justicia, que el Fiel de la Balanza de la Igualdad, se escoren, en exceso, hacia los extremos. Queremos evitar la Injusticia y la Desigualdad, que consideramos indignas.


La Justicia se encuentra en el equilibrio digno, decente, honesto, de las relaciones humanas, algo que merece la pena ser obtenido y luchado. Evitar los desequilibrios que nos hace indignarnos con el sistema.

Pero, el sistema no es algo ajeno a nosotros mismos, el sistema es el funcionamiento de sus miembros, el sistema somos nosotros, nuestra organización.

El sistema es nuestra cultura, la cual se crea por nosotros, y en nuestras manos está decidir qué cultura creamos, qué cultura consumimos, en qué Democracia participamos, qué Mercado queremos.

Nadie obliga a consumir irresponsablemente, nadie nos obliga a no participar en nuestra comunidad, nadie nos obliga a alejarnos cada vez más de nuestras responsabilidades. Y nuestros actos libres, son nuestra responsabilidad, responsabilidad en el consumo, responsabilidad en la participación y militancia, responsabilidad en el control sobre los actos de la comunidad.

El mercado debe ser responsable, personas que, con honestidad, intercambian bienes de manera equitativa, si permitimos el intercambio injusto, la sociedad acaba siendo injusta y la ganga que un día aprovechas, la pagas después con intereses.

Si permitimos un mercado irresponsable, injusto, indigno, y vivimos para consumir, y no consumimos para vivir, terminamos en una Mercadocracia, el gobierno del mercado, en un Kapitalismo donde los intereses de los grandes capitales dominan a la comunidad.

Si permitimos que la Democracia se convierta en el mercado de los votos, donde vencen las propuestas irresponsables, donde no se participa, donde no se milita, no se aportan ideas, en la que no se ejerce el control y se exigen las responsabilidades, nos encontramos ante nuestra propia Demagogia.

Obtenemos lo que sembramos, nuestras normas de conducta es lo que se transforma en norma. Habito mis hábitos.

La Democracia debe ser el debate de las ideas de individuos iguales e informados.

¿Que pasará cuando debamos participar en la Democracia directa a través de la red? ¿Seremos responsables? ¿Seguiremos en la pasividad o en la indignación atónita?


Entonces actuemos!!.

El poder esta en nuestras manos, Los actos de todos los individuos es nuestra realidad social.
Eliminemos los malos hábitos. Elimina de tu consumo todo producto cuya compra produzca Injusticia.
Debatamos las ideas, consensuemos las propuestas, elijamos la vida que queremos vivir.
Cambiemos nosotros y hemos cambiado el mundo.


Think Global, Act Local, Everybody and Now.

¿Existe todavía la Libertad y los Valores? Pues Actuemos con Valor y Libertad.

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